Oporto en 48 horas


Disculpad que vaya para adelante y para atrás, pero se me ha quedado pendiente escribir sobre mi maravilloso puente de Mayo en Oporto y los sitios tan estupendos que descubrí. Así que más vale tarde que nunca…

No quiero aburrir con un itinerario muy detallado, ya que eso lo podéis encontrar en cualquier guía, o mirando en internet, sino que voy a limitarme a ennumerar los sitios imprescindibles que -en mi modesta opinión- nadie se debe perder en una escapada corta a Oporto (2/3 días).

Estación de trenes de San Bento, uno de los grandes tesoros de la ciudad. Su hall está decorado con más de 20.000 azulejos blancos y azules, en los que se relata la historia de Portugal, y que te dejan impresionado. Además, conserva el encanto de las antiguas estaciones de tren.

Zona de Ribeira, llena de restaurantes  con terraza, con impresionantes vistas del río Douro, las bodegas (al otro lado del río) y el puente de Luis I.

Iglesia y torre de los clérigos: imprescindible subir a la torre, que tiene unas de las mejores vistas de la ciudad.

torre-de-los-clerigos

Librería Lello e Irmao. Muy cerca de la torre de los clérigos está una de las librerías más bonitas de Europa. Incluso en 2008, el periódico inglés The Guardian la calificó como la tercera librería más bonita del mundo. En ella se han rodado numerosas escenas de Harry Potter. La espectacular escalera de subida al piso superior, en el interior, te dejará con la boca abierta. También tiene unas preciosas vidrieras en el techo con el lema de la librería: “Decus in Labore” y conserva los carriles por los que se transportaban los libros con carretillas.

Mercado do Bolhao. Con un aire decante y nostálgico, este viejo mercado de abastos donde montones de vendedores exponen sus de frutas y verduras como si no hubiera pasado el tiempo, es uno de los mejores lugares para apreciar la esencia de Oporto.

Café Majestic. En la rua Santa Catarina, una de las principales calles comerciales de la ciudad. Elegante café de los años 20, donde tomar un agradable café disfrutando del entorno.

Iglesia de San Francisco. Con un interior excesivamente ostentoso, resulta impresionante! El interior tiene tres naves revestidas con tallas doradas, en las que se cree que se emplearon más de 300 kilos de polvo de oro. Tanto es el oro que reviste la iglesia que, años atrás, fue cerrada al culto por ser demasiado ostentosa para la pobreza que la rodeaba.

Palacio de la Bolsa. Construido en estilo neoclásico a mediados del S. XIX, es uno de los sitios preferidos para muchos viajeros. A pesar de que leímos en todas las guías que era recomendable hacer una visita guiada, nosotros finalmente no lo visitamos.

Catedral de Oporto. Construida en la parte más alta de la ciudad, es el edificio religioso más importante de la ciudad, aunque lo que realmente merece la pena son las vistas. Se puede tomar el funicular dos Guindais para ir a la parte baja de la ciudad.

Vila Nova de Gaia. Al otro lado del puente Luis I, que recomiendo cruzar andando. Localidad vecina de Oporto, donde están situadas las bodegas de vino de Oporto. Además, está lleno de bares con terracitas donde tomar un vinho verde fresquito o un oporto de aperitivo.

Bodegas de Oporto. Imprescindible visitar una. A nosotros nos recomendaron visitar Ferreira, que es la más antigua. Además, el hotel en el que nos alojabamos (4rooms), tenía un acuerdo con la bodega, por lo que nos resultó gratis. A diferencia de las bodegas en España, la uva no se recoge en Oporto, ni el proceso productivo está allí, por lo que solo se visitan las cavas donde se guarda el vino, por lo que la visita no es tan interesante como en otras bodegas. La visita acaba con una cata de distintos tipos de vino de oporto: blanco, rojo y tawny (el más tradicional).

Zona de Foz, donde se juntan el río Duero y el Océano Atlántico, por lo que tiene unas impresionantes vistas. Tiene un enorme paseo marítimo que llega hasta la ciudad de Matosinhos, por el que recomiendo pasear, en el que destacan dos fortificaciones: el castillo del queso y el fuerte de San Juan Bautista.

Y a parte del itinerario turístico, incluiré algunos “tips” o sitios que me encantaron:

Disfrutar de la excelente panadería / pastelería de Oporto. Para el almuerzo, recomiendo la Padaria Ribeiro. Buenísimos los panes de queso, los buñuelos de bacalao y los mil tipos de empanadas y pasteles salados que tienen. Tienen varias sucursales en la ciudad. Nosotros estuvimos en la de Praça Guilherme Gomes Fernandes, 21.

www.padariaribeiro.com

Comprar productos regionales de la zona, auténticas delicatessen, como quesos, aceite, Oportos, conservas, etc. Excelente la tienda Saboriccia, en rua Senhora da Luz, 338-342.

Tomar un café en cualquiera de las numerosos terrazas de los cafés de la rua Santa Catarina.

Tomar un vinho verde o un oporto de aperitivo, acompañado de los caseros pasteles de bacalao, en cualquiera de las terrazas en la zona de Gaia.

Visitar la tienda A vida portuguesa, una tienda preciosa, con maravillosas artesanías y delicatessen locales. Especialmente recomendables sus aromáticos jabones de tocador, con aires de principios del siglo XX.

www.avidaportuguesa.com

Almorzar de menú en Cafeina, en rua do padrâo, 100. Un local muy animado en la zona de Foz.

Cenar en el desenfadado Casa de pasto da Palmeira, en rua do Passeio Alegre 450, también en la zona de Foz. Cocina de mercado con productos locales excelente, en un pequeño comedor con pocas mesas y decoración muy colorida.

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