El Gin-tonic ha vuelto…¿para quedarse?


Por fin he conseguido encontrar las famosas tónicas Schweppes Heritage, una elición limitada con 4 variedades aromáticas: pimienta rosa, ginger (gengibre) & cardamomo, lavanda & azahar y original indian tonic.

Llevo meses buscando por Madrid, por los distintos supermercados, grandes superficies, incluso en el club del gourmet de distintos centros comerciales, hasta que por fin he conseguido dar con ellas (en el impresionante -y altamente recomendable- reinventado Gourmet Experience del Corte Inglés de Catellana).

Pero mi alegría no ha sido completa, ya que sólo tenían la de pimienta rosa (no es la que más me apetecía probar), así que tendré que seguir insistiendo a ver si consigo probarlas todas. La verdad es que la búsqueda ha merecido la pena, porque la tónica es cuanto menos sorprendente. Con un toque picante, es arriesgada e innovadora!

Así que aprovechando la excusa, voy a hablar del nuevo boom de la cocktelería, y en especial, del regreso de un clásico, el gin-tonic.

Según el Diccionario de la Real Academia Española el “gin-tonic” se define como “Combinación de tónica con ginebra“.

Sin embargo, de una cosa aparentemente tan sencilla, se ha construido todo un mundo! Especialmente, en los últimos años, en los que el gin-tonic ha pasado de ser un combinado pasado de moda a un cocktail de lo más “in”. Quién no recuerda su época joven, en la que el gin-tonic era la bebida que bebían nuestros padres, y la ginebra nos sabía a colonia? Quién recuerda más de 5 marcas de ginebra en los bares? Con suerte, había Larios y poco más. Y lo mismo pasaba con las tónicas, no existía otra alternativa a la omnipresente Schweppes.

Sin embargo, ahora, para pedir un gin-tonic en un bar de moda , se requiere casi un máster en la materia. Es necesario elegir la ginebra más sofisticada, la tónica “premium” que mejor combina (o marida) con dicha ginebra,….y además, las copas vienen acompañada de toda clase de “aditivos” que ayudan a potenciar el sabor de nuestra copa. Por ejemplo: la tan famosa haba-tonka (nadie sabe realmente lo que es, pero queda muy glamuroso en la carta de cocktails), piel de naranaja o de limón, rebanadas de pepino, las bayas rojas, barra de regaliz, e incluso he llegado a ver gin-tonic con aceite de oliva!

Por no extender demasiado este post, detallando las distintas variedades de ginebra, citaré solo algunas que últimamente son lo más “in”. Como no soy una experta en la materia, no voy a entrar en notas de cata sobre cada una de ellas, ya que además, hay mil blogs sobre este tema.

G’vine. Mi preferida últimamente. Ginebra francesa, que se diferencia del resto por estar elaborada a base de uva. La botella es transparente y con tonos verdes en el cuello. Es de sabor suave y con un marcado aroma floral.

Gin-Mare. Otra de mis ginebras preferidas, en esta ocasión, nacional. Se comercializa como una ginebra típicamente mediterránea, con ingredientes como romero, tomillo, albahaca y arbequina.

Bulldog. Ginebra de diseño innovador, casi agresivo (botella negra y cuello con collar tipo perro), fresca y cítrica. Compuesta por doce botánicos, entre los que destaca el inusual “ojo de dragón” o Longan (de la familia del Lychee).

Citadelle. Botella alta, estrecha y azulada. Ginebra premium francesa, con 19 condimentos y un cuidado proceso de destilación. Sabor muy especiado.

Mombasa. Botella de aspecto antiguo. Ginebra tradicional inglesa que se consumía en África, en los típicos clubs masculinos.  Un clásico, ahora de vuelta.

Seagram’s. Originaria de Canadá, con una receta y botella clásica. Es una ginebra muy seca, con sabor herbáceo y alcohólica.

Hendrick’s. Escocesa, fue la primera en ponerse de moda, cuando el gin-tonic empezó a despuntar. Uno de sus ingredientes es el pepino, lo que se ha convertido en el hecho diferencial de esta ginebra (tiene un sabor marcado a enebro y a pepino). De hecho, suele servirse con unas rodajas de pepino, lo que me sorprendió enormemente la primera vez que me la sirvieron así en Londres.

London Gin nº 1. Otra de mis ginebras preferidas, fácilmente reconocible por su color azul.  

Pero no sólo se necesita una ginebra de moda, sino que también han empezado a aparecer mil marcas de tónicas premium (a parte de las schweppes heritage, con las que he comenzado este post), y por supuesto, cada una marida con una ginebra diferente. Una locura!

Por citar algunas marcas, mi preferida es la Fever tree (se hizo famosa por ser la tónica recomendada por Ferrian Adriá). También están de moda la Q-tonic, Boylan, Mr Q cumber, Nordic Mist, Fentimans….

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Y para acabar el post y no alargarme demasiado, porque el tema da mucho de sí, terminaré con un par de recomendaciones donde disfrutar de unos maravillosos gin-tonics en Madrid.

Le Cabrera. C/ Bárbara de Braganza, 2. Han abierto también recientemente un segundo local, con restaurante y jardín  en la Casa de América. Impresionante carta de cocktails, obra del reputado barman Diego Cabrera. La decoración es impactante y el ambiente muy cool.

http://www.lecabrera.com/

Dry Cosmopolitan bar. En el hotel Gran Meliá Fénix, junto a la plaza de Colón. Tras el éxito del Dry Martini en Barcelona, el famoso cocktailman Javier Las Muelas, abrió la réplica en Madrid. Terraza estupenda en verano.

Ten con Ten. C/ Ayala, 6. El sitio de moda de la capital, tanto su restaurante como su barra de copas.  

http://www.restaurantetenconten.com/

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Un comentario en “El Gin-tonic ha vuelto…¿para quedarse?

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